Medellín, la ciudad menos mestiza del país donde todos somos un poco de todo
- Written by: SETTLING IN
- 10 octubre, 2025
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Así que aterrizas en Colombia, esperando ver latinos de telenovela por todas partes… ¡y pum!: En la costa del Pacífico, la gente se enorgullece de ser afro. En los Andes, todos juran que su abuela era española. En la costa caribeña, se escuchan apellidos árabes, y en la Amazonia, la gente habla tikuna y usa camisetas de fútbol. ¿¡Quéééé!? Sí, bienvenidos a Colombia: la mezcla humana definitiva.
Vayamos paso a paso, basándonos en datos científicos reales, no en el árbol genealógico de un conductor de Uber.
Si te diriges a la costa del Pacífico, a lugares como Chocó y Buenaventura, verás que la mayor parte de la población es afrocolombiana. Estas comunidades descienden de africanos esclavizados que los españoles trajeron hace siglos para extraer oro y cortar caña de azúcar. Hoy, lideran en Colombia los ritmos y campeonatos de salsa.
En la región andina, ciudades como Bogotá, Medellín y Pasto tienen una población mayoritariamente mestiza y blanca. Imaginen a abuelos españoles y abuelas indígenas preparándoles arepas mientras hablan de fútbol.
Pero si viajas a la costa caribeña, sentirás la fusión cultural en el aire. Ciudades como Barranquilla y Cartagena son auténticos crisoles: herencia africana, indígena, europea e incluso árabe. Inmigrantes libaneses y sirios se asentaron aquí en el siglo XIX, por eso escuchas apellidos como Elías, Char o Abdala. Si a eso le sumas el estilo de vida costero, te encontrarás con una región llena de sabor, ritmo y carisma.
Finalmente, dirígete a la Amazonía y la Orinoquía, donde encontrarás pueblos indígenas. Aunque son una minoría, estos grupos mantienen vivas sus propias lenguas, sistemas espirituales y una increíble sabiduría ecológica.
¿Cómo llegamos a estar tan mezclados?
Hagamos un curso intensivo:
1. Los colonizadores españoles llegaron en el siglo XVI. Mayormente hombres.
2. Las mujeres indígenas se convirtieron en cómplices (o, más honestamente, en víctimas) de la colonización.
3. Los africanos fueron traídos a la fuerza durante la trata de esclavos.
En un estudio reciente titulado CÓDIGO: El Consorcio para la Diversidad Genómica, la Ascendencia y la Salud en Colombia, dirigido por el Dr. Leonardo Mariño-Ramírez con equipos de Georgia Tech, el INS, la Universidad del Valle, Cartagena, Chocó, Los Andes, entre otros, publicado el 17 de julio de 2025 en Communications Biology (tras circular como preimpresión desde el 1 de mayo de 2025), los investigadores presentaron el primer conjunto de datos con más de 95 millones de variantes genéticas analizadas en 1441 muestras de 14 poblaciones diferentes en Colombia. ¡Increíble! ¡Dije lo mismo!
Encontraron que, en promedio, los colombianos tienen un 50,6 % de ascendencia europea, un 32,8 % de ascendencia nativa americana y un 16,7 % de ascendencia africana, distribuida en cinco grupos ancestrales.
Una superpotencia
Colombia no es diversa a pesar de su historia; es diversa gracias a ella. Un país donde nadie encaja en un molde, y todos aportan algo.
Así que la próxima vez que alguien pregunte: “¿De dónde vienes?”, un colombiano podría simplemente decir: “…es complicado”. Ja, ja, ja, ja.
¿Qué hay de Medellín?
Bueno… en Medellín, la influencia europea es particularmente profunda. Estudios genéticos muestran que alrededor del 70% de la población tiene ascendencia europea.
¿Por qué la ascendencia europea es tan predominante en Medellín?
¿Increíble, verdad? Una investigación dirigida por Ruiz-Linares, del Instituto de Genética Humana de la Universidad Javeriana (2014), indica que la persona promedio en Medellín posee:- 71% de ADN europeo
- 22% de ADN indígena (amerindio)
- 7% de ADN africano
El bajo nivel de diversidad genética de la ciudad se debe a su “efecto fundador” (una pequeña población original que creció aislada) y a su accidentada topografía, que mantuvo el acervo genético cultural relativamente “en casa” hasta el siglo XIX.
En el siglo XVII, Medellín fue colonizada por inmigrantes españoles procedentes de Extremadura, Castilla, Aragón y el País Vasco. Estos colonos eran en su mayoría hombres, que trajeron consigo ADN del Viejo Mundo, especialmente visible en el cromosoma Y transmitido de padre a hijo.
Medellín está rodeada de montañas, como se puede ver, lo que dificultó el acceso a la región durante siglos. Ese aislamiento natural limitó la llegada de otros grupos y preservó una población relativamente homogénea, descendiente de aquellos colonos originales.
Y aquí está el truco: la esclavitud africana no estaba tan extendida en el altiplano andino como en las costas del Caribe o del Pacífico. Así, mientras otras regiones experimentaron una mezcla tripartita (europea + africana + indígena), Medellín siguió siendo mayoritariamente una mezcla bipartita.
Y aquí hay un giro curioso…
Estudios sugieren que muchas familias antioqueñas tienen patrones genéticos que se superponen con las poblaciones judías sefardíes (judíos conversos de España). Esto se basa en apellidos, hábitos comerciales y una larga tradición de espíritu emprendedor, todo lo cual apunta a una herencia judía profundamente arraigada. Interesante, ¿verdad?
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